El gobierno de Australia tiene una iniciativa con visión a largo plazo sobre la conservación de las poblaciones de ballenas.
La propuesta australiana consolidaría a la CBI como el principal organismo internacional para la conservación y manejo de todas las especies de cetáceos, y no solo de las ballenas. Con ello brindaría un marco político coherente para la conservación de otras especies de cetáceos que enfrentan un incierto futuro por la ausencia de un organismo internacional encargado de abordar temas emergentes, tales como la caza indiscriminada, contaminación, captura incidental, pérdida de hábitat, enmallamiento en redes, etc.
La iniciativa australiana también busca resolver los temas mas conflictivos de la CBI, como la denominada “caza científica” llevada a cabo de manera unilateral por el gobierno de Japón desde la adopción de la moratoria.
Con el fin de cerrar los vacíos legales que han afectado el trabajo de la Comisión, la propuesta australiana busca eliminar el uso de objeciones y reservas que han sido utilizadas por Islandia y Noruega para continuar capturando ballenas a pesar de la moratoria.
La iniciativa australiana tampoco permitiría la captura de ninguna especie o población de ballenas que actualmente no es cazada, o cuyo estado de conservación sea vulnerable, mientras se cumple un periodo de reducción de la cuotas de captura a cero, evitando que los intereses de la industria ballenera dominen las decisiones de la CBI.
En relación a los santuarios la propuesta es clara en respetar los objetivos de estas áreas de protección, afirmando que todas las operaciones balleneras deberán ser prohibidas en el santuario de ballenas del Océano Austral, el santuario del océano Indico y el futuro santuario de ballenas del Atlántico Sur.
En consecuencia, la propuesta australiana representa plenamente la política de Estado conservacionista de un gran numero de países del hemisferio sur, así como los intereses y compromisos adquiridos por los países de América Latina reunidos en el Grupo de Buenos Aires.
Para las organizaciones ciudadanas que trabajan activamente en la conservación y reducción de la pérdida de la biodiversidad - tanto a nivel local, regional como internacional - la propuesta de Australia representa la mejor alternativa para avanzar hacia el cumplimiento de los compromisos adoptados en esta materia por la comunidad internacional.
